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¿Envejeceré igual que mi madre?

Es fácil pensar que si nuestros padres fueron personas sanas y fuertes, nosotros, al ser descendientes de “buena genética”, también lo seamos. Pero ¿qué nos dice la ciencia?

Si bien es cierto que, como veíamos en posts anteriores, todas las células de nuestro cuerpo han sido creadas y contienen idéntica información genética heredada a partes iguales en el momento de la concepción, existen otros factores que influyen en el “resultado final”.

(+info: ¿Qué es el ADN y cómo funciona realmente?)

(También te puede interesar: ¿Podemos cambiar nuestro destino?)

Into the Light - Parents Hold Hands with their Child

Nuestro Epigenoma

Nuestra información genética, el larguísimo ADN que encontramos en el núcleo de nuestas células, vive enrollado sobre unas proteínas llamadas Histones. Ambos, a su vez, están recubiertos por unos pequeños químicos (marcadores) que determinan nuestro Epigenoma.

A rasgos generales, describir el funcionamiento del Epigenoma es sencillo: cubre fuertemente genes inactivos, haciéndolos ilegibles y por el contrario, relaja genes activos, haciéndolos más accesibles.

De este modo, aunque la información primaria sea en todos los casos igual, la combinación de genes activos u inactivos hace que las células se comporten de un modo u otro.

Como resultado, aunque el código de ADN permanezca siempre fijo de por vida, el epigenoma será flexible y podrá realizar cambios en su expresión constantemente, reaccionando y adaptándose a signos externos tales como nuestros hábitos alimenticios o nuestro estilo de vida (estrés).

beautiful girl

Somos el resultado de nuestra genética (ADN heredado) y nuestra Epigenética (resultante de nuestro estilo de vida)

 

¿Quieres un ejemplo claro y revelador? Te hablaré de unos gemelos: Carlos y Marcos.

Ambos, al ser gemelos, cuentan con la misma información genética heredada, pero Carlos siempre ha sido un chico muy sano y deportista, al contrario que Marcos, que empezó a fumar desde muy jovencito, a salir mucho con los amigos y a cuidar poco de su alimentación. Así lleva hasta ahora, una vida llena de excesos que como imaginarás, le han pasado factura.

Estoy segura que, sin conocerles, puedes imaginar más o menos el aspecto que presentará Carlos a los 50 años y en cómo se diferenciará Marcos de su hermano.

En efecto, esas “diferencias” se deben a cambios del Epigenoma, influenciados por nuestro estilo de vida.

De modo que, volviendo a la pregunta del principio del post..

 

¿Envejecemos de igual modo que nuestros padres?

Los hijos no solo heredamos genes físicos, también heredamos ciertas pautas o costumbres en nuestros hábitos y estilo de vida. Nuestra forma de alimentarnos, los alimentos que elegimos, cómo los consumimos, son muchas veces influenciados por lo que hemos aprendido en casa (por poner un ejemplo)

Como consecuencia, respondiendo al tema en cuestión, descendamos de genes “buenos” o “malos” (con predisposición o no a ciertas dolencias) teniendo en cuenta que en ambos casos son genes sanos, como veíamos en el caso de los gemelos, serán nuestras decisiones diarias, nuestros hábitos a largo plazo, los que responderán a la pregunta 😉

 

 

Genética

Eli Rodríguez View All →

¡Hola! Soy Elizabeth Rodríguez, Terapeuta Nutricional, Dietista y apasionada de la Epigenética.

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